• Enópata

    Galería de fotos

  • Alineación de champán

    Los francófilos pueden tirarse horas en el Enópata.

  • Botellas épicas

    Aunque las estanterías del Enópata tienen algo para todos, sus antigüedades de coleccionista les distinguen del resto de Valencia

  • Vino español

    Algunos de los vinos nacionales favoritos del Enópata

  • La parte delantera de la tienda

    La “delantera” del Enópata funciona como una bodega tradicional

  • Sala de eventos

    La “biblioteca” de la trastienda se transforma frecuentemente para las catas de vino

Enópata

Si alguna vez ha viajado a un país vinícola como Francia, Italia o España, probablemente no le haya costado darse cuenta de que las tiendas de vino realmente internacionales son difíciles de encontrar. Así que es todo un logro que una tienda en la pequeña ciudad de Valencia ofrezca las mejores selecciones de Borgoña, Barolo y el Valle de Mosela. A eso súmele una selección inmensa, variedad de eventos de cata y una mezcla embriagadora de poesía y humor, y, en nuestra opinión, obtiene la mejor tienda de vinos de toda la ciudad, Enópata.

Sorprendentemente ubicado en un barrio de clase media como es Patraix, los estantes del Enópata guardan algunas de las botellas más prestigiosas del mundo, incluyendo piezas de coleccionista como un Chateau D’Yquem de 1890, un Chateau Petrus de 1936 y un Chateau Latour de 1936. Para los que tenemos un presupuesto un poco más reducido, por supuesto, hay muchas botellas a precios razonables, desde un precio tan bajo como 5 o 6 euros por botella. Mientras lugareños expatriados pueden disfrutar de la oportunidad de comprar vino de, por ejemplo, Sudáfrica o Australia; turistas y auténticos amantes del vino, no teman. Enópata también tiene una gran selección de vinos de marcas locales, desde sellos de calidad como los Rioja y Ribera del Duero, hasta los menos viajados, como los Ribeiro, Toro, Bierzo y Extremadura.

Los dueños del Enópata, Rebeca Gar y Juan Ferrar

Los dueños del Enópata, Rebeca Gar y Juan Ferrar

“Nos especializamos en fabricantes pequeños que hacen vinos que realmente expresan su lugar de origen”

A pesar de tener 4.000 marcas de las que elegir, no se equivoque, esto no es una cadena de grandes almacenes. La colaboración de el poeta-artista-sumiller, Juan Ferrar, y la entendida del marketing, Rebecca Gar, forma un grupo que se alimenta de la pasión, por lo que tienen un inventario meticulosamente seleccionado. Los dos viajan todo el año intentando descubrir nuevos vinos, catando sobre 3.000 al año, y seleccionando de media sobre 10 nuevas botellas que añadir a sus estantes. ¿Su filosofía? “Nos especializamos en fabricantes pequeños que hacen vinos que realmente expresan su lugar de origen,” dice Rebeca. Dicho eso, nos mostró su nuevo favorito, Sentencia, un vino que se produce en el garaje de un joven fabricante de Requena.

Lo que hace que el Enópata sea aún más brillante es como han hecho crecer su propio negocio, haciendo clientela con cada uno de sus eventos. Se encauzaron en esta dirección cuando aún estaban empezando, con un club exclusivo de 100 miembros. Como ventaja del club empezaron a organizar eventos de cata en la trastienda, para que los miembros pudiesen decidir si querían comprar los vinos ese mes. El evento fue tan popular que expandieron la idea, ofreciendo varios eventos que apelaban a todos los niveles; y transformaron su noción de ‘bodega’, de un sitio donde comprar, a un sitio donde también estar. Hoy día, además de las catas de vino exclusivas de los miembros del club, también organizan otros muchos eventos, desde clases serias para entender y probar el sabor de las diferentes regiones, hasta reuniones al terminar la jornada laboral, que ofrecen toda una gala de vinos interesantes, algunos por poco más de 2,50€ por copa, en un ambiente relajado, con poca luz y música de fondo. Deja de ser una estrategia, más bien dos personas haciendo lo que aman, Juan y Rebeca no sólo han proporcionado un servicio a sus clientes, también les han inspirado, con educación, a ser entendidos, creando así una demanda de vino internacional, donde solía haber muy poca.

Botellas vacías tras una cata a ciegas en el Enópata

Botellas vacías tras una cata a ciegas en el Enópata

“Aprender sobre vinos es como aprender un idioma nuevo”

Esté de visita y buscando unos vinos para llevarse a casa de regalo, o sea un lugareño al que le encanta el vino en busca de la bodega perfecta del barrio, de veras le recomendamos ir a conocer el Enópata. Sus eventos pisan fuerte y se anuncian regularmente vía email-circular (que de por sí mismo es gustoso de leer). Los dueños, Juan Ferrar y Rebeca Gar, son enterados, accesibles y sobretodo, gente de lo más interesante, que te puede ofrecer su visión de no sólo vinos, pero de la vida en general. “Aprender sobre vinos es como aprender un idioma nuevo,” dice Rebeca, “primero estudias un poco, luego lo practicas… lo bebes. Luego viajas a sitios donde se habla este idioma. Para el vino, se viaja a la zona vinícola para conocer a la gente que hace el vino, para beberlo y entender el entorno… ¿Seco o húmedo, montañoso o plano?” Luego, dice Rebeca, “hay que divertirse.” Estamos de acuerdo.

Entrevista con el poeta, artista, escritor, sumiller Juan Ferrar… 

P: ¿Nunca bebes vino barato de supermercado?

R: Sí, a regañadientes. Todos tenemos cuñado. 

P: ¿Qué bebes cuando no bebes vino?

R: (pausa larga) …Vino. Ni siquiera agua. El vino es 85% agua.

P: Cuando vienen amigos y familiares a tu casa, ¿les dejas elegir cualquier vino de tu bodega?

R: Ni de broma. (risas)

P: ¿Nadie? ¿Depende de la visita?

R: No, siempre lo elijo yo. Siempre escojo un buen vino, nunca voy a lo barato, pero elijo yo. 

P: ¿Cuál es tu cerveza favorita?

R: Ninguna.

P: ¡¿No?!

R: En principio, por motivos políticos. Es un producto de una industria infectada, enemiga de la producción de vino.

P: ¿Y qué me dices de… la cerveza hecha por monjes en Bélgica?

R: Si, por supuesto, me gusta, pero no la bebo por mi consciencia, por el significado, porque esa no es la cerveza que la gente bebe. La gente bebe la de los grandes fabricantes. Los fabricantes de cerveza vienen al barrio y les echan una mano a los bares con el alquiler o con sillas gratis o lo que sea, pero a cambio les dicen que se deshagan de “esos vinos” y les mandan vender “este” vino y “esta” cerveza. Es una guerra comercial.

P: ¿Cual es la mejor cura para una resaca?

R: (pausa) …Vino. (risas de nuevo) Vino con zumo de naranja y sherry… Está riquísimo. Se llama cóctel de Andalucía. 

P: ¿Qué estarías haciendo si no fueses dueño del Enópata?

R: Estaría escribiendo o pintando.

P: ¿Cuál es el mejor sitio al que has viajado?

R: Borgoña.

P: ¿Cuál es el peor sitio?

R: India. No por el lugar, sino por la pobreza que vi, cómo vive la gente… Me rompió el corazón. Me gusta la fotografía y me fui de viaje a hacer fotos. Hay niños en el aeropuerto que se acercan al avión cuando aterrizas porque la gente les lleva comida. Estaban tan desesperados por comer que nos atacaron, como animales. Tenía arañazos en las dos manos de donde cogían la comida. Me rompió el corazón.

P: ¿Cuál es tu libro favorito?

R: Diccionario Del Diablo, Abrose Bierce

El libro favorito de Juan Ferrar

El libro favorito de Juan Ferrar

P: Música o deporte.

R: ¿El uno o el otro? 

P: Sí.

R: Música.

P: ¿Pero también te gusta el deporte?

R: Si. Juego mucho. Me gusta ganar. Juego al raquetbol con las dos manos. Nado porque me gusta y porque me mantiene en forma.

P: ¿Qué más quieres que la gente sepa de ti?

R: ¡Cuanto menos mejor!