• Casa Manolo - Photo Gallery

    Panna cotta of cauliflower with dried octopus and canailla

  • Soup of Tomato Water and Basil

    with caviar and shrimp

  • Soup of Calamari Stock and Slow Cooked Eggs

  • Rice, Pigeon, Mushrooms and Truffle

  • Carmelized Torrijas

    With Vanilla Ice Cream

Casa Manolo*

En la cima tras recibir su primera estrella Michelín en 2014, y nombrado restaurante del año por el Almanaque Gastronómico Valenciano edición 2016, el Casa Manolo es excusa suficiente para planear una excursión y alejarse de la ciudad. Se sitúa a una hora al sur de Valencia, en un pueblo poco conocido, llamado Daimús. Están orgullosos de ubicarse en el paseo marítimo sin puesto de socorrista alguno que les obstruya la impecable vista del Mediterráneo. Pero a Casa Manolo no se viene sólo a ver el mar. A Casa Manolo se viene a probar de la mejor cocina creativa de la zona, gracias al jefe de cocina, Manuel Alonso.

Manuel Alonso, del Casa Manolo

Manuel Alonso, del Casa Manolo

El ascenso al estrellato Michelín de Manuel Alonso ha sido casi una maravilla, ya que tan sólo emprendió la labor de cocinero hace cuatro años. Sin embargo, el que tiene talento, tiene talento… y la comida habla por sí misma. La atención a los detalles es una de las claves, con todo en su debido sitio y cada ingrediente dando paso al siguiente. Platos como el panna cotta con col, el pulpo seco y la cañailla no sólo son perfectos a la vista, también demuestran la maña de Manuel para equilibrar sabores, ya que los sabores fuertes y ricos de umami se iluminan con nada más que un poco de manzana verde. Su juego con los arroces, el ‘ritual de iniciación’ de todo cocinero valenciano, no es meramente creativo, es toda una revelación; acompañado de pechuga de paloma soasada, setas y trufas negras es un intrépido desarraigo de la tradición valenciana. El clásico español, torrijas caramelizadas con leche merengada es una interpretación sencilla, pero ejecutada con el tipo de amor y precisión que convierte este simple postre en todo un gozo. La capa exterior, ligeramente crujiente, de azúcar caramelizado da pie al centro espeso y cremoso, creando así una combinación tan deliciosa y placentera que nos sorprende que aún sea legal en un país tan católico.

Teniendo en cuenta la ubicación a primera línea de playa y el calibre de la cocina, los precios son increíblemente razonables, con el menú inicial de doce platos “menú Casa Manolo” a tan sólo 55 euros por persona. También hay un menú a la carta disponible. Pero si eso también se sale un poco de su presupuesto, el Daily Gastrobar del Casa Manolo, con el que comparte instalaciones, ofrece un menú del día increíble por tan sólo 18 euros.

Si quieres conocer más de Manuel Alonso y Casa Manolo, lee nuestra entrevista.